¡Impacto del clima en nuestras emociones!

“Nuestro organismo está regulado por ciclos biológicos, y estos responden a las condiciones cambiantes del medio ambiente facilitando la adaptación y el funcionamiento optimo para sobrevivir”.


Todos los organismos están regulados por ciclos biológicos, y esto nos incluye a los seres humanos, en nuestro interior existen relojes biológicos que se ajustan a lo que se conoce como ritmos circadianos (alrededor del día), los cuales se activan o inhiben cada 20 a 28 horas, es decir reaccionan a los ciclos diarios de luz y obscuridad que normalmente se despliegan durante el paso de las estaciones con variaciones de acuerdo a la ubicación de la tierra con respecto al sol. Como sabemos en algunas aéreas de nuestro planeta la luz del sol solo permanece unas pocas horas cada día y en otros lugares es la obscuridad la que predomina un mayor tiempo, además de los cambios de temperatura que esto implica, por lo tanto las personas que habitamos en alguno de estos diversos lugares reaccionamos y nos adaptamos a estas condiciones de una forma natural de acuerdo a las circunstancias.


En los humanos estos ciclos circadianos obedecen a un orden temporal interno, a una sincronización de 24 horas. Y en función de la latitud y momento del año quedamos expuestos a un periodo diurno en el que hay luz, y a un período nocturno en el que carecemos de ella. Esto quiere decir que vivimos en función de variables fisiológicas que reaccionan a los cambios endógenos los cuales se ajustan a las condiciones externas de temperatura y luminosidad. Los períodos de oscilación espontanea se modifican ligeramente al variar la temperatura, o la luminosidad sin embargo después de un tiempo corto se auto regulan, esto explica los cambios que experimentamos al viajar en avión a otros continentes y repentinamente interrumpir estos ciclos, lo que se conoce como el jetlag, que los viajeros conocen bien, y saben que requerirán de unos días de adaptación, en su regulación del ciclo sueño - vigilia, y ajustes de la temperatura corporal para continuar funcionando de manera normal, el ciclo de neuroendocrino de secreción de cortisol y de melatonina se modificara. Tenemos la capacidad de adaptarnos y vivir en circunstancias cambiantes y al dormir facilitaremos esta capacidad de regulación que posee nuestro organismo.


Nuestras emociones responden a nivel orgánico con cambios endocrinos y modificaciones de los niveles de neurotransmisores en el cerebro y esto produce la sensación que identificamos como una emoción ya sea agradable o no. Lo que afecta y determina principalmente la aparición de las emociones es lo que pensamos sobre las experiencias que surgen en el diario vivir y en la interacción con el medio ambiente o las sensaciones de nuestro organismo las cuales interpretamos con nuestros pensamientos. Podemos afirmar que lo que pensamos determinara en mucho como nos sentimos. El organismo humano es una unidad y lo que pensamos tiene un impacto directo en nuestra fisiología, no podemos controlar las respuestas biológicas en forma directa, lo que si podemos influir es sobre lo que pensamos, pues esto depende de un proceso voluntario. Cuando nos referimos a que tanto afecta el clima en nuestra forma de funcionar y en el nivel de nuestras emociones podemos encontrar múltiples estudios que dan información sobre los cambios biológicos como adaptación ante el clima cambiante, por ejemplo cuando inicia el invierno algunas personas tienden a deprimirse y otras se activan, en la mayoría depende de experiencias previas y sus pensamientos sobre lo que representa el invierno y no tanto una reacción biológica negativa ante el clima. La variabilidad climática puede afectar la salud en personas que a largo plazo van sufriendo algún deterioro por problemas metabólicos o de ajuste a las circunstancias externas, no sería lo mismo para alguien que toda su vida ha vivido en un lugar de clima ártico, y repentinamente es llevado a un desierto con temperaturas promedio de 45 grados donde es expuesto al sol y a la falta de humedad, o a una persona de nuestra región acostumbrada al sol y a el calor, quien decide ir a vivir a una región donde el frio, la nieve, y una constante nubosidad mantienen a esta persona con poca exposición al sol, por supuesto que habrá reacciones emocionales intensas que van dirigidas a un proceso de adaptación, tal vez al paso de los años el organismo se adapte sin embargo lo que estas personas piensen sobre sus nuevas circunstancias serán mayormente determinantes en su estado de ánimo y manera de relacionarse.


La reacción a los cambios climáticos son multifactoriales y complejos de demostrar ya que surgen aspectos conductuales, genéticos, factores sociales, económicos y medioambientales. Así que no podemos reducir nuestra visión a que todos los países con clima frio tienden a aumentar la depresión, en sus habitantes por el simple cambio de temperatura o de que todos los países con clima cálido tienen más personas optimistas o activas, la estructura de personalidad está determinado por muchos otros factores. Lo que si podemos encontrar es que en todo el mundo y en todas las circunstancias existen personas con una actitud positiva que los motiva a salir adelante y a apreciar lo que la naturaleza les ofrece, celebran el estar vivos y cada día y cada interacción la utilizan para crecer y superarse, y existen otros que en cualquier circunstancia climática se quejan se deprimen y se privan de disfrutar y vivir lo que su entorno les ofrece como una celebración de que la vida está a su alrededor y que el clima en vez de ser un enemigo es una circunstancia más de la vida a la que podemos adaptarnos.


En cada región del mundo las personas aprenden a convivir con el clima y sus niveles de adaptación les permiten disfrutar de lo que existe a su alrededor, no es posible que el estado de ánimo de alguna persona tenga influencia sobre el clima, en donde tendrá un impacto directo será en su calidad de vida y en la interacción con sus semejantes. Si nos molestamos o pretendemos evitar el clima ya sea calor o frio con una mala actitud lo único que obtendremos será un mal rato para nosotros y los que están alrededor. Nuestro cuerpo tiene mecanismos biológicos de adaptación a cualquier clima, lo que no se adapta tan fácilmente es nuestra mente y menos cuando no dedicamos un tiempo a fortalecerla y aprendemos a tener serenidad y aceptamos lo que no es posible modificar.


Así que en los lugares donde el invierno es muy intenso y tienen varios meses de nieve, la gente aprende a divertirse con deportes propios de estas condiciones, y en lugares de intenso calor como en nuestra región las personas se divierten con otro tipo de deportes, aprenden a hidratarse y disfrutan el calor y el sol. No encontramos personas con depresión por el frio, existen personas que al frio le atribuyen significados que activan estados depresivos y de igual manera lo podemos encontrar respecto al calor intenso.


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