Humanos Inmutables

“La personalidad es una estructura dinámica cambiante y reacciona a las variables biológicas, psicológicas y sociales, se modifica continuamente a lo largo de todo el ciclo vital humano”


Al observar nuestro entorno podemos notar como todo lo que nos rodea esta en un proceso continuo de cambio, si nos detenemos a observar cada objeto, cada persona, cada interacción podremos notar como todo está en movimiento, todo está cambiando, y esto nos incluye a nosotros. No solo somos testigos de lo que ocurre a nuestro alrededor también estamos sintiendo y percatándonos de nuestros múltiples procesos de cambio interno. Al observarnos al espejo cada mañana vamos notando pequeños cambios en nuestra piel, en nuestro cabello, notamos arrugas, lunares, manchas y muchas otras señales que nos indican que el tiempo pasa y que nuestro cuerpo está cambiando, es decir está envejeciendo y algún día llegara a su fin. Aceptar los cambios no es sencillo, implica renunciar a la inmortalidad, al control, a las fantasías infantiles de una vida continua y feliz, en donde no ocurre nada que cuestione el equilibrio, donde las crisis no existen.


La vida es un proceso continuo de cambios circunscritos a un ciclo vital donde cada fase de este está delimitada por etapas y en cada una de ellas la adquisición de nuevas estructuras y habilidades impactan en los ajustes que las personas necesitan hacer cada día para seguir adelante, ante esto podemos deducir que somos organismos en evolución y por lo tanto el cambio forma parte de nuestra naturaleza, aunque paradójicamente tendemos a desarrollar nuestra vida apostándole al no cambio, con la ilusión de que las cosas no cambien ni se terminen para estar cómodos y no necesitar ajustes que implican un esfuerzo a muchos niveles. Todo cambia y se transforma, incluyendo al proceso de morir. Los seres humanos cambiamos continuamente, estamos diseñados para enfrentar los cambios y adaptarnos a ellos, desde la perspectiva evolutiva, los seres humanos que no aceptan el cambio y no saben enfrentarlo sufrirán mas y tendrán condiciones de vida mucho más limitadas.


La personalidad se construye simultáneamente en varios niveles los cuales tienen componentes biológicos y están determinados genéticamente, podríamos decir que obedecen a un plan estructurado donde nuestro cuerpo madura desde la concepción hasta la muerte, en base a un patrón fijo que no depende de nuestra voluntad , los seres humanos no escogen ser niños, adolescentes, adultos y después ancianos, esta secuencia obedece a un programa genético que responde a las influencias medioambientales y estas pueden impactarlo mas no modificarlo. La alimentación, los hábitos que adquirimos, determinaran el estilo de vida de las personas y muchas veces la calidad de sus vidas. Este componente biológico se asocia con nuestro temperamento que es una de las estructuras que determinan nuestra personalidad al igual que el carácter el cual está determinado por las influencias medio ambientales como la interacción familiar, la cultura, los vínculos afectivos con las personas significativas en nuestra vida como son los maestros, las amistades, las parejas, entre otros. A lo largo del desarrollo humano continuamente vamos ajustándonos y adaptándonos a las circunstancias que el entorno y nuestra biología nos presentan. El cambio es fundamental en todo momento, de el dependemos para sobrevivir, así que la frase de que los seres humanos no pueden cambiar después de cierta edad es parte de un mito o creencia errónea, los seres humanos estamos en un proceso constante de transformación.


Si bien existen circunstancias que son inamovibles como la muerte, y el desplegar nuestro desarrollo durante la vida que tengamos por etapas como la niñez, adolescencia, edad adulta y madures. Hay circunstancias que si podemos en todo momento modificar como seria lo que hacemos, y la actitud con la que enfrentamos el proceso de vivir durante las etapas de nuestro desarrollo. Así como en el desarrollo temprano se forman estructuras que darán origen a conductas más complejas, en las etapas subsiguientes se formaran otras funciones de igual importancia las cuales pueden determinar conductas adaptativas a las carencias del desarrollo temprano. Existe la plasticidad cerebral lo que nos permite desarrollar nuevas conexiones donde los estímulos iniciales no activaron la formación de redes nerviosas que dan origen a las conductas en nuestra vida. La formación de estas conexiones en las neuronas de nuestro cerebro se produce por medio de los estímulos que recibimos del ambiente, las experiencias afectivas van dejando huellas que se reflejan en nuestro comportamiento ante los retos. La actitud con la que nos enfrentamos a los retos es algo que se modifica constantemente, y depende de la motivación interna. Cuando los cambios nos asustan buscamos evitarlos y nos paralizamos, sin embargo el potencial para realizar ajustes en cualquier nivel de nuestra vida existe y forma parte de la naturaleza humana. La historia nos muestra como la raza humana ha superado continuamente las adversidades y ha desarrollado los conocimientos y la tecnología para adaptarse a las condiciones más adversas. De igual forma en cada ser humano existe esa posibilidad poseemos una mente capaz de generar soluciones a los problemas más complejos. Cuando aprendemos a escuchar nuestra mente y le formulamos las preguntas adecuadas ella nos ofrece alternativas y escenarios de solución para nuestros problemas, es una estructura maravillosa que está con nosotros, forma parte de nosotros, y tiene la sabiduría para facilitar nuestra evolución. El diseño que tiene es el resultado de su función principal que es integrar los cambios y ayudarnos a enfrentarlos para vivir una vida de calidad.


Los estímulos del medio ambiente al igual que las necesidades básicas que surgen en nuestro organismo nos motivan a realizar cambios y a comprometernos con un estilo de vida diferente, podemos hacer cambios que son negativos y afectan la salud integral como las adicciones a ciertas sustancias o estilos de vida, el pensar que estos no se pueden modificar, nos pone en la posición de habituarnos cada vez más a estas conductas y formar el concepto de que la vida es así y que no seremos capaces de salir adelante. También existen cambios positivos como el integrar a nuestra vida un estilo de alimentación más saludable, el hacer ejercicio, practicar un deporte, ingresar a un programa de aprendizaje de algo que nos apasiona, y esto lo podemos realizar en cualquier momento o etapa de nuestra vida, el aprendizaje de nuevas conductas siempre es posible gracias a la plasticidad cerebral y a nuestra personalidad dinámica y siempre cambiante la cual nos permite ser parte de la naturaleza humana y ser cada día mejores. El sentido de estar vivos es nuestra evolución personal y social.



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