INTIMIDAD EN PAREJA O VER TV

La intimidad de la pareja responde a un delicado balance el cual fácilmente puede ser afectado cuando la atención de esta se centra en la TV y no en el compañero.


Existen miles de familias mexicanas que tienen como costumbre "encender la tele" a la hora de la comida, o durante la cena, para acompañarse. Hay personas que dicen que "la prenden para no sentirse tan solas" o para "imaginar que vive alguien conmigo”.


Un papá que enciende la tele visión a la hora de la comida envía un mensaje muy claro a su familia o su pareja: "No me interesa lo que les pase" o bien, "hay otras cosas más importantes que ustedes". La tele prendida a la hora de la comida bloquea toda la comunicación entre aquellos que la miran. ¿Y qué es lo que miramos y aprendemos? Generalmente noticias de catástrofes, accidentes, secuestros, etc. Novelas donde ocurren un sin numero de tragedias y mucha violencia, argumentos sin sentido y enfocados a inquietar al televidente. Programas llenos de violencia y sexualidad distorsionada, publicidad prometiendo aceptación y cariño incondicional solo si compramos tal o cual producto.


Esto genera un estilo de vida y de pensamiento que aunado a la presión económica va a desgastar mucho el estado de animo, lo cual generalmente repercute en el ambiente del hogar, ya que por lo general las personas al llegar el final de las actividades laborales nos encontramos fastidiados y cansados al llegar a casa y nos enfrentamos a todos los detalles que han ocurrido en nuestra ausencia, los cuales generalmente son quejas o petición de cosas que faltan o se requiere de nuestra intervención. Aquí es donde se inicia un problema que puede tornarse crónico y es cuando la relación se empieza a basar en solo atender las obligaciones que se derivan de la relación, la pareja deja de hablar sobre si mismos, ya que empieza a parecer “normal” solo hablar de las cuentas y los problemas por resolver y se queda perdido el ambiente personal, en el cual lo importante es hablar de nosotros mismos, de nuestras ilusiones, de nuestros objetivos, de nuestros gustos, etc. Se evita conciente e inconcientemente tratar asuntos con la pareja, relacionados con el estar juntos o al placer de vivir en pareja. Evidentemente, la pareja se va alejando más y más y va perdiendo los motivadores que de inicio creo la relación. Y aparece el fantasma del desanimo, parece que ya no es atractivo el estar uno con el otro, o se siente que la pareja nos ignora y efectivamente es así. Estas presiones van a generar muchos desacuerdo entre la pareja y lo que parecía una grata unión, se va convirtiendo en muchos de los casos en una terrible lucha y descontento, que pone más y más claro que “existe un problema real de intimidad”.


La conducta de “fuga o aislamiento” en esos momentos es mirar la televisión, la cual impide la comunicación entre la pareja. Es importante reconsiderar la presencia de la TV en la recamara de la pareja, o al menos tener un tiempo de común acuerdo sin encenderla para no afectar la posible intimidad, ya que por ver la televisión, la pareja deja incluso de tocarse y por lo tanto las relaciones sexuales se hacen mas espaciadas, claro que existen otras razones además de la TV para que una pareja deje de tener sexo.


En varias investigaciones donde se entrevistaron a grupos de parejas se ha encontrado que el promedio de la frecuencia de las relaciones sexuales en parejas sanas disminuye hasta un 60% entre las que tienen un televisor en su recamara versus las que no lo tienen. Es decir la presencia de un televisor afecta significativamente la intimidad de la mayoría de las parejas, principalmente aquellas que tienen varios años de matrimonio y que con facilidad incorporan rutinas en su diario convivir, y si se acostumbran a ver la TV todos los días antes de dormir, esta será la conducta presente y cada vez les será mas difícil evitar esta costumbre. Podríamos decir que si la pareja no tiene un distractor tendrá que acercarse o enfrentar mas seguido a su cónyuge, si buscamos un poco mas de intimidad seria bueno probar que pasaría si sacamos al televisor una semanas de nuestro cuarto y valorar las consecuencias… que podrían ser positivas. Por otro lado la TV puede servir para al intimidad si se utiliza para ver programas educativos, una buena película, alguna escena sexual que intensifique el deseo de la pareja o le de ideas para iniciar la actividad sexual, el escuchar música de fondo para dormir o tener intimidad es decir un uso consciente y de común acuerdo donde la TV sea un complemento de nuestro espacio y no el centro y el fin ultimo de este.


Nuestra tolerancia a la cantidad de intimidad con la pareja esta regulada internamente. Si aprendemos a tolerar el estar mas tiempo a solas sin distractores con nuestra pareja y el contacto se mejora por medio de la comunicación y de reactivar nuestros intereses, de conversar sobre nuestras dificultades, esperanzas e ilusiones, podremos reencontrarnos y renovar nuestra relación.

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